El marco referencia o teórico, es
integrar el tema de la investigación con las teorías, enfoques teóricos,
estudios y antecedentes en general que se refieren al problema de investigación.
En tal sentido el marco teórico según Tamayo (2012) nos amplía la descripción
del problema. Integra la teoría con la investigación y sus relaciones mutuas.
A lo antes expuesto, se tomaran como referencia algunas
investigaciones que seguirán de modelo
a esta investigación y así tomarlas de base para
futuras investigaciones.
Antecedentes de la Investigación:
Carmona A; Monsalve J. (2011) Sistemas de Información Geográficos, los investigadores abarcan los aspectos generales de los Sistemas de Información Geograficos, la historia de los mismos asi mismo como los elementos de desarrollo.
Bases Teóricas:
Datos
Sin datos no
puede trabajar un SIG, por lo que la implantación de este implica
necesariamente la implantación de un conjunto de datos a partir de los cuales
poder efectuar las operaciones propias del SIG. Esto conlleva el diseño y
creación de una base de datos contra la que posteriormente trabajarán las
distintas aplicaciones, bien sea para leer esos datos, modificarlos, o añadir
nuevos datos.
A la hora de
planificar el diseño y creación de la base de datos, se deben considerar todas
las actividades que a lo largo de su vida van a desarrollarse sobre ella. En
función de esto, se establecen las distintas etapas a seguir, que en una
primera aproximación pueden ser las siguientes:
Recopilación de datos. Los datos a
incluir en nuestro SIG pueden obtenerse de procedencias muy diversas, ya sea
adquiriéndolos de proveedores privados, de organismos oficiales o de cualquier
otra entidad que disponga de los datos que van a ser necesarios. La elaboración
de una lista de datos necesarios ha de realizarse considerando los futuros
análisis que tendrán lugar sobre ellos, con objeto de saber qué datos hemos de
obtener (es decir, qué variables del medio van a ser necesarias), pero también
algunas características más detalladas de esos datos. Por ejemplo, si los
usuarios de nuestro SIG van a hacer estudios a distintas escalas, es de interés
contar con un mismo dato en esas escalas de trabajo, para así facilitar el
manejo de datos y optimizar las operaciones.
Si los datos que
pueden obtenerse por las vías habituales no son suficientes, será necesario,
siempre que ello sea viable dentro del contexto de la implantación, elaborar
aquellos que no hayan podido obtenerse. La creación de estos datos debe
encaminarse a obtener un producto acorde con el resto de datos de que
disponemos, para que puedan integrarse de la forma más sencilla posible y disminuyan
el trabajo a realizar.
En ocasiones, la
creación de nuevos datos no implica obligatoriamente el desarrollo de trabajo
de campo o la aplicación de técnicas como las que vimos en el capítulo
Fuentes_datos (por ejemplo, la digitalización). Puede ser interesante elaborar
nuevas capas de datos a partir de las ya disponibles, mediante procesos de
análisis u operaciones como las que ya hemos visto en una parte anterior del
libro.
Aunque estos
procesos pueden ser llevados a cabo por los usuarios en el momento de necesitar
un determinado dato, crear previamente ese dato y ofrecerlo junto a los demás
puede ser interesante por varias razones. En primer lugar, si son varios los
usuarios que en un momento concreto van a necesitar ese dato, evitaremos la
repetición innecesaria del proceso, con la consiguiente ganancia de tiempo. En
segundo lugar, un usuario puede no estar capacitado o no disponer de la
experiencia necesaria para crear correctamente ese dato, especialmente si el
proceso a seguir es complejo o proclive a la aparición de errores. El hecho de
que un usuario necesite un dato no implica que conozca la forma de elaborarlo a
partir de otros datos primarios.
Incluso si todos
los datos tienen un origen común, es necesario prepararlos para el uso
particular que esperamos se realice en nuestro SIG, teniendo en cuenta aspectos
que no han sido considerados por el proveedor. Los siguientes son algunos de
los apartados a los que debe prestarse atención para la preparación de datos:
Extensión geográfica. Algunos datos
pueden cubrir una región mucho mayor que la que se espera vaya a ser necesaria
en el desarrollo de proyectos dentro de nuestro SIG. En tal caso, «recortar» la
extensión disminuye el volumen de datos y facilita su manejo.
Formato. El formato debe ser el adecuado para
que las aplicaciones puedan leer los datos, lo cual no siempre sucede. Cada
proveedor de datos suele tener unas pautas a la hora de distribuir sus datos, y
esto puede no coincidir con las capacidades de lectura de datos del software
que vamos a utilizar. En tal caso, es necesaria una conversión de formato para
que los usuarios no encuentren dificultades en ese sentido.
Modelo de datos. La forma en que esta recogida
la información geográfica define en gran medida lo que podemos hacer con ella
una vez la incorporemos al SIG, como vimos en el capítulo Tipos_datos. Si, por
ejemplo, sabemos que una gran parte del trabajo en nuestro SIG va a implicar el
análisis de Modelos Digitales de Elevaciones, este se lleva a cabo
mayoritariamente sobre capas ráster, tal y como explicamos en el capítulo
Geomorfometria. Si disponemos de una capa de elevaciones recogida como un
conjunto de curvas de nivel (es decir, una capa vectorial), resulta conveniente
transformar esta y que exista en el conjunto de datos del SIG un MDE ráster,
mucho más acorde con lo que los usuarios van a requerir.
Sistema de coordenadas. Si los datos
tienen distintos sistemas de coordenadas, será necesario transformarlos a un
sistema común, preferentemente a aquel que vaya a ser utilizado con más
frecuencia para la generación de resultados.







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